De: мigue

05 09 am

Categoría: photo

2 comentarios

Muchas veces me he sentido fuera de lugar; tonto y perdido.  Llegar a un sitio cualquiera y no sentirlo como tuyo; ver los árboles, los bancos de los parques, los luminosos, las farolas, la sombra de tu propio cuerpo ajena a ti. Como si un ente mágico hubiese construido una realidad paralela a la vida que tú consideras “normal.” En cambio siempre he tenido un sitio al que poder volver, en el que sintiese como una casa normal, con puertas y ventanas, forma parte de mi. Las paredes de mi cuarto como el castillo que me protege de los mañanas de niebla de Noviembre, de las frías noches de Enero, de las cenas de despedida, de los domingos en los que estás con otro; de los dragones, la muerte, el dolor, los puentes, la resaca y el vértigo.

Ya no tengo miedo, puedo ir a cualquier lugar porque siempre tendré un sitio al que volver. Traerme y guardar en el armario las noches de verano cerca del mar, algunos besos y algunas caricias. La manera que tienes de hacerme callar. Tus ojos verdes. Tus canciones.

Solo espero que tú puedas volver al sitio donde te sientas como en casa, y sino que puedas construirlo y hagas de tus sueños un hogar. Solo espero que puedas sentir el cuartito que tengo reservado para ti en mi patata como un hogar al que puedas volver para sentirte segura. Solo espero poder volver a tí y que hagas de tus sueños también mi hogar.

So long, I’m goin’, goin’ home…

Muchas veces me he sentido fuera de lugar; tonto y perdido.  Llegar a un sitio cualquiera y no sentirlo como tuyo; ver los árboles, los bancos de los parques, los luminosos, las farolas, las sombras de tu propio cuerpo como ajenas a ti. Como si un ente mágico hubiese construido una realidad paralela a la vida que tú consideras “normal.” Pero siempre he tenido un sitio al que poder volver, en el que sintiese mi casa como parte de mi. Las paredes de mi cuarto como el castillo que me protege de los mañanas con niebla de Noviembre, de los noches frías de Enero, de las cenas de despedida, de los domingos en los que estás con otro; de los dragones, la muerte, el dolor, los puentes, la resaca y el vértigo.

Ya no tengo miedo, puedo ir a cualquier lugar porque siempre tendré este sitio al que volver. Traerme y guardar en el armario las noches de verano, algunos besos y algunas caricias. Tus ojos verdes. Tus canciones.

Solo espero que tú puedas volver al sitio donde te sientas como en casa, y sino que puedas construirlo y hagas de tus sueños un hogar. Solo espero que puedas sentir el trocito que tengo reservado para ti en mi patata como un hogar al que puedas volver para sentirte segura. Solo espero que yo pueda volver a tu hogar y sentirme como si fuese mi hogar y sentirme seguro.

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2 comentarios el “”

  1. qué majo eres a veces =)

  2. Bonito bonito M
    🙂


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